Baterías Récord: Crónica del Envenenamiento por Plomo en Sitio del Niño | El Salvador
- Introducción: La Promesa Industrial y la Semilla del Desastre
- El Auge de Baterías Récord: Operaciones (2003-2007)
- Impacto en la Salud: La Toxicología de la Tragedia
- El Cierre y la Emergencia Ambiental (2007-2010)
- El Laberinto Legal: Impunidad, Fugas y Juicios Fallidos
- El Incendio de 2020: El Infierno Regresa
- El Caso ante la CIDH (2023)
- Situación Actual y Perspectivas (2024-2026)
- Conclusiones y Reflexiones Finales
- Preguntas Frecuentes
Introducción: La Promesa Industrial y la Semilla del Desastre
El cantón Sitio del Niño, enclavado en el municipio de San Juan Opico, departamento de La Libertad, representa geográficamente una transición entre la ruralidad agrícola tradicional de El Salvador y la expansión industrial periurbana que caracterizó la política económica de la posguerra. A principios del nuevo milenio, esta comunidad, habitada por familias trabajadoras, agricultores y pequeños comerciantes, se convirtió en el escenario de una de las tragedias socioambientales más devastadoras en la historia moderna de Centroamérica: el caso de la fábrica Baterías de El Salvador S.A. de C.V., conocida popularmente por su marca comercial, Récord.
Una Tragedia que Marca un Continente
Este informe no es meramente una recopilación de datos técnicos o una cronología judicial; es un testimonio de la resistencia de una comunidad frente a la negligencia corporativa y la complicidad estatal.
A lo largo de estas páginas, desentrañaremos cómo una inversión prometedora mutó en una crisis de salud pública, dejando un legado tóxico que persiste más de dos décadas después. Analizaremos las dimensiones humanas, legales, científicas y políticas de un caso que ha llegado hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), convirtiéndose en un paradigma de la lucha por la justicia ambiental en el continente.
La narrativa de Sitio del Niño es la historia de cómo el plomo, un elemento químico sin olor ni sabor perceptibles en el aire, se infiltró en la sangre de una generación de niños, alterando sus destinos para siempre. Es también la historia de la impunidad de la familia Lacayo, propietarios de la empresa, y de la incapacidad institucional para gestionar un pasivo ambiental de 40,000 toneladas de residuos peligrosos que aún hoy, en 2026, amenazan el acuífero y la vida de los salvadoreños.
El Auge de Baterías Récord: Operaciones y Contexto (2003-2007)
El Contexto de Inversión y la Instalación
Para comprender la magnitud del desastre, es imperativo contextualizar el clima de inversión de la época. A finales de los años 90 y principios de los 2000, El Salvador buscaba agresivamente atraer capital privado. En este entorno, la fábrica Baterías de El Salvador (BAES) se estableció en una zona de uso mixto, donde la normativa de ordenamiento territorial era laxa o inexistente. Aunque la presencia industrial en la zona data de 1995, fue en 2003 cuando las operaciones alcanzaron una escala crítica.
El Proceso Peligroso
La planta no se dedicaba únicamente al ensamblaje de baterías nuevas; su actividad principal y más peligrosa era el reciclaje de baterías usadas de ácido-plomo. Este proceso industrial es inherentemente sucio si no se controla con tecnología de punta. Implica la trituración mecánica de las baterías viejas para separar el plástico, el ácido sulfúrico y el plomo. Posteriormente, el plomo se funde en hornos a altas temperaturas para purificarlo y reutilizarlo.
El Proceso Productivo y la Falla de los Controles
En una planta de reciclaje de plomo moderna, los sistemas de filtración de aire (scrubbers), el tratamiento de aguas residuales y el confinamiento de escorias son redundantes y obligatorios. Sin embargo, en Baterías Récord, la evidencia sugiere que estos controles fueron deficientes o sistemáticamente ignorados para maximizar las utilidades.
Durante el proceso de fundición, se generan vapores de plomo y material particulado (polvo) altamente tóxico. Si los filtros de las chimeneas fallan o no se mantienen, este polvo se libera a la atmósfera, viajando con el viento hacia las comunidades circundantes. En Sitio del Niño, ubicado a escasos 400 metros de la planta, esto se manifestó como una "lluvia gris" constante. Los residentes reportaban que sus techos, ropa tendida y cultivos amanecían cubiertos de una capa fina de polvo metálico.
La Contaminación Visible: Además de la contaminación atmosférica, la gestión de los residuos sólidos (escoria y cenizas) fue catastrófica. La empresa acumuló miles de toneladas de estos desechos a cielo abierto o en bodegas inadecuadas dentro del mismo predio, permitiendo que la lluvia lixiviara los metales pesados hacia el suelo y el manto freático.
Señales de Alarma: La Comunidad como Canario en la Mina
Entre 2004 y 2006, la comunidad comenzó a enfermar. No fue un evento agudo, sino un deterioro progresivo. Los maestros del Centro Escolar Comunidad Rural Sitio del Niño notaron que los estudiantes se quejaban frecuentemente de dolores de cabeza, dolor abdominal (cólico saturnino) y presentaban cambios de conducta, como irritabilidad y agresividad, síntomas clásicos de la neurotoxicidad por plomo.
Paralelamente, los agricultores observaron la muerte inexplicable de ganado y la quema química de sus cultivos. Las denuncias comenzaron a llegar al Ministerio de Salud (MINSAL) y al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), pero la respuesta fue lenta. La percepción pública era que la empresa gozaba de un blindaje político, dado que el exministro de Economía, Miguel Lacayo, era parte de la familia propietaria, lo que generó un conflicto de interés que paralizó la acción regulatoria temprana.
Impacto en la Salud: La Toxicología de la Tragedia
El plomo es un xenobiótico; no tiene ninguna función biológica en el cuerpo humano y es tóxico en cualquier cantidad. La exposición en Sitio del Niño fue masiva y crónica, afectando a la población a través de múltiples vías: inhalación de polvo y consumo de agua y alimentos contaminados.
La Niñez: Las Víctimas Más Vulnerables
El impacto más desgarrador se documentó en la población infantil. Los niños absorben hasta el 50% del plomo ingerido, en comparación con el 10-15% en adultos. Además, su barrera hematoencefálica es menos efectiva, permitiendo que el metal penetre en el cerebro en desarrollo.
Resultados Aterradores de los Tamizajes de 2007
En 2007, ante la presión social, el MINSAL realizó tamizajes de plomo en sangre. Los resultados fueron devastadores:
Niveles Críticos: Se encontraron 105 personas (63 niños) con niveles muy por encima de la norma. Mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los CDC de EE. UU. consideran que niveles superiores a 10 µg/dL (microgramos por decilitro) son motivo de preocupación (y actualmente se acepta que no hay nivel seguro), en Sitio del Niño se documentaron casos de niños con niveles de 30, 40 y hasta 50 µg/dL.
Consecuencias Neurológicas Permanentes
A estos niveles, el daño es devastador. El plomo interfiere con la sinapsis neuronal y provoca muerte celular. Clínicamente, esto se traduce en:
- Reducción permanente del coeficiente intelectual (CI)
- Trastornos por déficit de atención (TDAH)
- Problemas de aprendizaje severos
- Conducta antisocial
Una generación de niños de San Juan Opico vio truncado su potencial académico y laboral antes de siquiera comenzar la escuela primaria.
Impacto en Adultos y Trabajadores: El Dolor Silencioso
Para los adultos, especialmente los ex trabajadores de la planta, la intoxicación se manifestó de formas igualmente brutales pero fisiológicamente distintas.
El Pie de Charcot: Una Deformidad Permanente
Investigaciones periodísticas y reportes médicos han documentado casos de neuroartropatía de Charcot en ex empleados. Esta condición, causada por la pérdida de sensibilidad (neuropatía periférica) y el debilitamiento óseo, lleva a fracturas y deformidades severas en los pies, resultando en discapacidad permanente. Es una manifestación física visible del veneno que llevan dentro.
Enfermedades Sistémicas
La exposición crónica se vinculó a múltiples patologías graves:
- Hipertensión arterial
- Insuficiencia renal crónica (el plomo se excreta por los riñones, dañándolos en el proceso)
- Problemas reproductivos (abortos espontáneos y reducción del conteo de espermatozoides)
- Leucemia y otros tipos de cáncer
La comunidad atribuye numerosas muertes a la contaminación. Un caso emblemático es el de Mario Raúl Blanco, presidente del comité de víctimas, quien falleció en 2019 tras luchar contra una leucemia que su familia y la comunidad vinculan a la exposición tóxica prolongada.
Tabla de Impacto Sanitario
| Grupo Poblacional | Vía de Exposición Principal | Síntomas/Patologías Predominantes | Niveles Máx. Registrados |
|---|---|---|---|
| Niñez (0-12 años) | Ingestión de polvo/tierra (pica), inhalación | Déficit cognitivo, TDAH, retraso en crecimiento, anemia | > 50 µg/dL |
| Ex Trabajadores | Inhalación directa, contacto dérmico | Neuroartropatía (Pie de Charcot), insuficiencia renal, dolores óseos | No reportados públicamente (altos) |
| Adultos Residentes | Inhalación ambiental, consumo de agua | Hipertensión, fatiga crónica, abortos espontáneos, depresión | > 20-30 µg/dL |
El Cierre y la Emergencia Ambiental (2007-2010)
La Clausura Tardía
En septiembre de 2007, la evidencia acumulada hizo insostenible la operación de la fábrica. El Ministerio de Salud ordenó el cierre de las instalaciones. Sin embargo, el cierre fue administrativo, no ambiental. La empresa cesó la producción, pero dejó atrás la infraestructura contaminada y, lo más grave, las montañas de materia prima y desechos.
Declaratoria de Emergencia Ambiental (2010)
Tres años después del cierre, la situación no mejoraba. El 19 de agosto de 2010, bajo la administración del presidente Mauricio Funes, el MARN declaró por primera vez un Estado de Emergencia Ambiental en un radio de 1,500 metros alrededor de la fábrica.
Medidas Drásticas Implementadas
Clausura de Pozos: Se detectó que la pluma de contaminación había alcanzado el agua subterránea. Cinco pozos artesanales comunitarios fueron clausurados inmediatamente por contener niveles de plomo peligrosos, obligando al Estado a suministrar agua mediante camiones cisterna (pipas).
Prohibiciones Agrícolas: Se prohibió el cultivo y consumo de alimentos producidos en las áreas adyacentes, destruyendo la economía de subsistencia de muchas familias que dependían de sus parcelas de maíz y frijol.
Viviendas Inhabitables: Tres viviendas cercanas al perímetro de la fábrica fueron declaradas totalmente inhabitables debido a la saturación de plomo en sus paredes y suelos.
El Laberinto Legal: Impunidad, Fugas y Juicios Fallidos
La batalla legal del caso Baterías de El Salvador es un estudio de caso sobre las asimetrías de poder en el sistema judicial salvadoreño. Mientras las víctimas luchaban por sobrevivir, los responsables luchaban por evadir sus obligaciones.
El Juicio a los "Chivos Expiatorios" (2011-2012)
La Fiscalía General de la República (FGR) inició un proceso penal por el delito de contaminación ambiental agravada. Sin embargo, la estrategia de acusación se centró inicialmente en el personal técnico, no en los dueños del capital.
Los Acusados y la Sentencia Absolutoria
Los Acusados: Fueron llevados a juicio los ingenieros Hugo Reinaldo Trujillo, Arturo Marenco y José Edgardo Brito, quienes ocupaban cargos operativos en la planta.
La Sentencia Absolutoria: En 2012, el Tribunal de Sentencia de Santa Tecla absolvió a los tres ingenieros. Los jueces argumentaron fallas técnicas en la presentación de la prueba y en la cadena de custodia, así como una supuesta falta de nexo causal directo probado en el juicio.
Esta decisión generó indignación nacional. Organizaciones como Tutela Legal "María Julia Hernández" denunciaron que el proceso estuvo plagado de anomalías y solicitaron auditorías al tribunal, sugiriendo corrupción judicial.
La presión social y las apelaciones de la FGR y los querellantes llevaron a que la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) anulara la sentencia absolutoria y ordenara repetir el juicio. Sin embargo, para entonces, el daño a la credibilidad del sistema ya estaba hecho.
La Fuga de la Familia Lacayo
Mientras se juzgaba a los ingenieros, los propietarios y directivos de la empresa—José Ofilio Gurdián Lacayo, Ronald Antonio Lacayo y Sandra Cecilia Lacayo—abandonaron el país.
Difusión Roja de INTERPOL: Una Búsqueda Infructuosa
En 2017, se emitió una difusión roja de INTERPOL para su captura internacional. Sin embargo, su localización y extradición han sido infructuosas. Se ha reportado que residen en Estados Unidos. La defensa ha argumentado en ocasiones que los delitos ambientales no están cubiertos por los tratados de extradición vigentes entre El Salvador y EE. UU., aunque los abogados de las víctimas sostienen que las lesiones graves a la salud (un delito contra la integridad física) sí deberían habilitar la extradición.
La Paradoja de INTERPOL (2025)
Un aspecto irónico y doloroso para las víctimas surgió en 2025. Mientras los Lacayo siguen libres a pesar de las difusiones rojas, expertos de la ONU denunciaron que el Estado salvadoreño estaba utilizando activamente las notificaciones rojas de INTERPOL para perseguir a activistas de derechos humanos y opositores políticos en el exilio (como los abogados Ivania Cruz y Rudy Joya).
Esta disparidad—ineficacia contra el poder corporativo vs. eficiencia contra defensores—resalta la politización de la justicia.
Responsabilidad Civil y el Costo de la Limpieza
Los tribunales civiles y administrativos ordenaron a la empresa pagar por la remediación del sitio. Sin embargo, la empresa se declaró en quiebra técnica y disolvió sus activos. El costo estimado para retirar y tratar adecuadamente las 40,000 toneladas de residuos oscila entre 30 y 40 millones de dólares. A pesar de intentos de vender chatarra y maquinaria de la fábrica para financiar la limpieza, los fondos recaudados fueron insignificantes comparados con la magnitud del pasivo ambiental.
El Incendio de 2020: El Infierno Regresa
Cuando parecía que la situación no podía empeorar, la noche del 2 de agosto de 2020, el miedo volvió a apoderarse de Sitio del Niño.
Cronología del Siniestro
La Noche del Terror
Aproximadamente a las 8:30 p.m., un incendio de grandes proporciones estalló dentro de las instalaciones abandonadas de la exfábrica. Las llamas consumieron rápidamente la vegetación seca y, lo más preocupante, estructuras que contenían residuos químicos remanentes. Las columnas de humo eran visibles desde kilómetros de distancia, desatando el pánico ante la posibilidad de que el plomo encapsulado se volatilizara y se dispersara nuevamente sobre la población.
Respuesta Estatal y Sospechas de Sabotaje
El gobierno del presidente Nayib Bukele, recién instalado el año anterior, activó inmediatamente el Sistema Nacional de Protección Civil, declarando Alerta Roja.
Despliegue Interinstitucional: El Ministro de Medio Ambiente, Fernando López, junto con los titulares de Gobernación, Salud y Defensa, se presentaron en el lugar la mañana del 3 de agosto. Se movilizaron equipos de bomberos y unidades de contención epidemiológica.
La Hipótesis Criminal: Las autoridades manejaron desde el primer momento la hipótesis de "mano criminal". El sitio, aunque teóricamente bajo custodia, había sufrido saqueos constantes de vigas de acero y materiales reciclables por parte de chatarreros informales, quienes a menudo rompían los sellos de seguridad. Sin embargo, el incendio también fue visto políticamente como un posible acto de sabotaje o distracción.
Consecuencias Ambientales del Incendio
La preocupación científica inmediata era la dispersión térmica del plomo. El MARN desplegó equipos con pistolas de fluorescencia de rayos X para medir las concentraciones de plomo en el suelo y cenizas post-incendio.
Hallazgos Alarmantes
Se detectaron 822 ppm (partes por millón) de plomo en la bodega de resguardo de cenizas y 359 ppm en áreas verdes circundantes. Aunque el gobierno declaró que los niveles se mantenían "estables" respecto a mediciones previas (lo que indicaba que el incendio no había causado una dispersión masiva adicional inmediata), estas cifras confirmaron la persistencia de una toxicidad extrema.
Para contexto, la normativa internacional suele considerar peligroso cualquier nivel de plomo en suelo residencial superior a 400 ppm, y en áreas de juego infantil, el límite es mucho menor.
El Caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (2023)
Ante la imposibilidad de obtener justicia integral en los tribunales salvadoreños, las víctimas, representadas por organizaciones como FESPAD y Tutela Legal, elevaron su reclamo al Sistema Interamericano.
El Informe de Admisibilidad No. 284/23
Una Victoria Procesal Monumental
En 2023, la CIDH emitió un dictamen histórico admitiendo el caso para su estudio de fondo. Esta decisión es una victoria procesal monumental para las víctimas, pues implica que la Comisión ha encontrado indicios suficientes de violaciones graves a la Convención Americana.
Derechos en Disputa
La CIDH examinará la responsabilidad del Estado salvadoreño en la violación de los siguientes derechos:
- Artículo 4 (Vida) y Artículo 5 (Integridad Personal): Por las enfermedades y muertes causadas por la falta de control ambiental.
- Artículo 19 (Derechos del Niño): Por el impacto desproporcionado y permanente en la salud y desarrollo de los menores de Sitio del Niño.
- Artículo 8 (Garantías Judiciales) y Artículo 25 (Protección Judicial): Por la demora excesiva (más de 15 años) y la ineficacia de los recursos internos para sancionar a los culpables y reparar a las víctimas.
- Artículo 26 (DESCA): Reconociendo el derecho a un medio ambiente sano como un derecho humano autónomo y justiciable.
La Defensa del Estado vs. La Realidad de las Víctimas
En sus alegatos ante la CIDH, el Estado salvadoreño argumentó que ha realizado acciones de monitoreo y atención médica, presentando memorándums de 2023 que listan a 39 pacientes en seguimiento. Sin embargo, los peticionarios refutaron esta narrativa con declaraciones juradas de víctimas que afirman haber sido abandonadas por el sistema de salud pública, sin recibir tratamientos de quelación (eliminación de metales pesados) adecuados ni compensaciones económicas por la pérdida de su salud y patrimonio.
Situación Actual y Perspectivas (2024-2026)
Las 40,000 Toneladas: Un Monumento a la Impunidad
A la fecha de este informe, el núcleo físico del problema permanece intacto. Alrededor de 40,000 toneladas de cenizas y escorias ricas en plomo siguen almacenadas en el sitio.
El Reto Técnico
El retiro de este material es una pesadilla logística. Requiere técnicas de encapsulamiento especializadas para evitar que el polvo se disperse durante el transporte. Además, El Salvador no cuenta con sitios de disposición final para residuos de esta peligrosidad, lo que implica la necesidad de exportarlos a países con plantas de tratamiento especializadas, un proceso regulado por el Convenio de Basilea que es costoso y burocráticamente lento.
Licitaciones y Costos: El Ministerio de Medio Ambiente continúa evaluando ofertas de empresas internacionales. El costo se estima en decenas de millones de dólares, dinero que debería provenir de los contaminadores, pero que probablemente tendrá que ser asumido por los contribuyentes salvadoreños debido a la insolvencia declarada de la empresa.
Contexto Político y Minero
El caso de Baterías Récord cobra nueva relevancia en el contexto de la política económica actual. En 2024, el gobierno de Nayib Bukele ha mostrado interés en reactivar la minería metálica y la explotación de recursos estratégicos, argumentando la necesidad de crecimiento económico. Organizaciones ambientalistas ven en el "espejo" de Sitio del Niño una advertencia de lo que podría suceder a escala nacional si se relajan los controles ambientales en pos del desarrollo minero.
La Vida Continúa (Con Plomo)
Para los habitantes de Sitio del Niño, la vida sigue en una "zona gris". Sus propiedades están devaluadas; nadie quiere comprar una casa en el "pueblo del plomo". Los jóvenes que eran niños en 2007 ahora son adultos que enfrentan dificultades laborales debido a sus problemas de salud o al estigma de su procedencia. A pesar de las promesas de "reparación integral", la realidad cotidiana es la de una comunidad que ha tenido que aprender a convivir con el veneno.
Conclusiones y Reflexiones Finales
Un Crimen Corporativo Facilitado por el Estado
El caso de la fábrica Baterías de El Salvador en Sitio del Niño no es un accidente; es un crimen corporativo facilitado por la debilidad institucional y la corrupción.
Lecciones de una Tragedia
1. Falla Sistémica del Estado: Desde los permisos iniciales otorgados sin el debido rigor hasta la incapacidad de ejecutar las sentencias judiciales, todas las ramas del Estado fallaron en su deber de proteger a la ciudadanía.
2. Justicia Selectiva: La impunidad de la familia Lacayo, contrastada con la persecución de activistas ambientales y de derechos humanos, revela un sistema de justicia que protege al capital y criminaliza la protesta.
3. Daño Transgeneracional: El impacto del plomo no termina cuando cesa la exposición. El daño genético, neurológico y económico se transmite a las siguientes generaciones, perpetuando un ciclo de pobreza y enfermedad.
4. Esperanza Internacional: La admisión del caso por la CIDH representa la última y quizás única esperanza real de justicia para las víctimas. Una eventual sentencia de la Corte Interamericana podría obligar al Estado a realizar la limpieza definitiva y pagar las indemnizaciones que los tribunales locales negaron.
Sitio del Niño permanece como una herida abierta en la geografía salvadoreña, un recordatorio tóxico de que el desarrollo económico no puede construirse a costa de la salud de los más vulnerables.
Tabla Cronológica del Desastre
| Período | Acontecimiento Clave | Impacto / Detalle |
|---|---|---|
| 2003-2006 | Operación intensiva de reciclaje | Emisiones masivas de polvo de plomo; inicio de quejas vecinales |
| 2007 | Cierre de la Fábrica | MINSAL confirma intoxicación masiva; cierre administrativo |
| 2010 | Emergencia Ambiental | Clausura de pozos de agua; zona declarada inhabitable |
| 2012 | Absolución Judicial | Tribunal libera a ingenieros; dueños huyen del país |
| 2017 | Difusión Roja INTERPOL | Búsqueda internacional de la familia Lacayo (sin éxito) |
| 2020 | Incendio en la Planta | Fuego consume instalaciones; alerta por dispersión tóxica |
| 2023 | Admisión CIDH | El caso avanza en el sistema interamericano de DD.HH. |
| 2024-Hoy | Estancamiento de Limpieza | 40,000 toneladas de residuos siguen en el lugar |
Nota Final: Este reporte ha sido elaborado integrando exhaustivamente fuentes oficiales del Ministerio de Medio Ambiente (MARN), Ministerio de Salud (MINSAL), resoluciones judiciales de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y reportajes de investigación periodística histórica, con el fin de proveer una visión holística y empática de la tragedia.
Preguntas Frecuentes sobre el Desastre de Baterías Récord
¿Qué pasó en Sitio del Niño con la fábrica Baterías Récord?
Entre 2003 y 2007, la fábrica Baterías de El Salvador operó una planta de reciclaje de baterías de plomo en Sitio del Niño, San Juan Opico. La empresa liberó masivamente polvo de plomo que contaminó el aire, agua y suelo, intoxicando a 105 personas (63 niños) con niveles peligrosos de plomo en sangre que superaban los 30-50 µg/dL. El cierre llegó en 2007, pero dejó 40,000 toneladas de residuos tóxicos que permanecen hasta hoy, amenazando el acuífero y la salud de las comunidades circundantes.
¿Qué efectos tiene la contaminación por plomo en la salud?
El plomo es un neurotóxico que afecta especialmente a los niños, causando reducción permanente del coeficiente intelectual (CI), trastorno por déficit de atención (TDAH), problemas de aprendizaje severos y conducta antisocial. Los niños absorben hasta el 50% del plomo ingerido, y el metal penetra en el cerebro en desarrollo causando daño irreversible. En adultos causa neuroartropatía (pie de Charcot con deformidades permanentes), insuficiencia renal crónica, hipertensión, problemas reproductivos (abortos espontáneos, reducción de espermatozoides) y se vincula a leucemia y otros tipos de cáncer. No existe un nivel seguro de exposición al plomo.
¿Quiénes son los responsables del desastre de Baterías Récord?
Los propietarios de la empresa son José Ofilio Gurdián Lacayo, Ronald Antonio Lacayo y Sandra Cecilia Lacayo, miembros de una familia con conexiones políticas (Miguel Lacayo fue ministro de Economía). Abandonaron el país y tienen difusión roja de INTERPOL desde 2017 por delitos de contaminación ambiental agravada y lesiones graves a la salud. A pesar de las órdenes de captura internacional, permanecen prófugos, presuntamente en Estados Unidos, sin ser extraditados, mientras el Estado salvadoreño no logra ejecutar las órdenes judiciales.
¿Qué pasó con los juicios contra los responsables?
En 2012, un tribunal de Santa Tecla absolvió a tres ingenieros acusados (Hugo Reinaldo Trujillo, Arturo Marenco y José Edgardo Brito), argumentando fallas técnicas en la prueba, decisión que generó acusaciones de corrupción judicial por parte de organizaciones como Tutela Legal. La Corte Suprema anuló la sentencia y ordenó repetir el juicio. Mientras tanto, los verdaderos dueños (familia Lacayo) huyeron del país y nunca fueron extraditados, evidenciando una justicia selectiva que juzgó a empleados operativos pero protegió al poder corporativo y sus conexiones políticas.
¿Qué está haciendo la comunidad para obtener justicia?
Las víctimas, representadas por organizaciones como FESPAD (Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho) y Tutela Legal "María Julia Hernández", llevaron el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ante la falla del sistema judicial salvadoreño. En 2023, la CIDH admitió el caso para estudio de fondo (Informe No. 284/23), lo que representa una esperanza de justicia internacional. El caso examina violaciones a los derechos a la vida, integridad personal, derechos del niño, garantías judiciales y el derecho a un medio ambiente sano.
¿Qué es el "Pie de Charcot" y cómo se relaciona con la contaminación?
La neuroartropatía de Charcot es una condición devastadora documentada en ex trabajadores de Baterías Récord. El plomo causa neuropatía periférica (pérdida de sensibilidad en extremidades) y debilitamiento óseo. Esto lleva a fracturas no detectadas y deformidades severas en los pies que resultan en discapacidad permanente. Es una manifestación física visible del envenenamiento crónico por plomo, condenando a las víctimas a usar muletas o sillas de ruedas de por vida.
¿Qué pasó en el incendio de 2020?
El 2 de agosto de 2020, un incendio de grandes proporciones estalló en las instalaciones abandonadas de la exfábrica, consumiendo vegetación y estructuras con residuos químicos. El gobierno declaró Alerta Roja y movilizó equipos interinstitucionales. Se manejó la hipótesis de "mano criminal" debido a saqueos constantes por chatarreros. Las mediciones post-incendio detectaron 822 ppm de plomo en bodegas de cenizas y 359 ppm en áreas verdes, confirmando la persistencia de toxicidad extrema (la norma internacional considera peligroso más de 400 ppm en suelo residencial).
¿Por qué no se han retirado las 40,000 toneladas de residuos tóxicos?
El retiro es técnicamente complejo y extremadamente costoso (30-40 millones de dólares). Requiere encapsulamiento especializado para evitar dispersión del polvo durante el transporte, y El Salvador no tiene sitios de disposición final para residuos tan peligrosos, lo que obliga a exportarlos bajo el Convenio de Basilea. La empresa se declaró en quiebra y disolvió activos, evadiendo responsabilidad. El Estado continúa evaluando ofertas de empresas internacionales, pero el costo probablemente será asumido por los contribuyentes salvadoreños, no por los contaminadores prófugos.
¿Cuál fue la respuesta del Estado durante la operación de la fábrica?
La respuesta fue gravemente deficiente y evidenció conflictos de interés. A pesar de denuncias comunitarias desde 2004-2006, el MINSAL y MARN tardaron años en actuar. Existía percepción de "blindaje político" porque Miguel Lacayo (familia propietaria) había sido ministro de Economía. Los permisos se otorgaron sin rigor, la supervisión fue inexistente, y cuando finalmente se hicieron los tamizajes en 2007 revelando intoxicación masiva, el cierre fue solo administrativo, dejando el pasivo ambiental sin tratar durante décadas.
¿Qué relación tiene este caso con la política minera actual?
El caso de Baterías Récord cobra relevancia como advertencia. En 2024, el gobierno de Nayib Bukele ha mostrado interés en reactivar la minería metálica argumentando necesidades económicas. Organizaciones ambientalistas señalan a Sitio del Niño como "espejo" de lo que podría suceder a escala nacional si se relajan controles ambientales. El caso demuestra que: (1) la regulación laxa permite desastres, (2) los costos de remediación superan las ganancias, (3) las víctimas son comunidades vulnerables, y (4) la justicia corporativa fracasa sistemáticamente.
@regionmagicasv 🇸🇻 BATERÍAS RÉCORD: LA CICATRIZ TÓXICA DE EL SALVADOR ⚠️ No fue un accidente, fue negligencia corporativa. 📜🧪 El desastre de plomo en Sitio del Niño es una de las tragedias socioambientales más grandes de la región. Miles de vidas fueron marcadas por un veneno que el Estado no supo —o no quiso— detener a tiempo. Hoy, el caso sigue abierto ante la justicia internacional, pero la remediación de la tierra sigue siendo una deuda pendiente. Lo que este informe revela: 😷 Los niveles de plomo en sangre que destruyeron futuros. 🏭 Cómo una "inversión prometedora" se convirtió en una trampa mortal. ⚖️ La huida de los responsables y la impunidad que persiste. 🔥 El incendio de 2020: cuando el veneno volvió a arder. 👇 La justicia ambiental no puede esperar otra década más. ¿Conocías la magnitud de este desastre? 👇 #ImágenesPreciosasSV #BateriasRecord #SitioDelNiño #JusticiaAmbiental #ElSalvador #Plomo #SanJuanOpico #MemoriaHistorica #DerechosHumanos #MedioAmbiente
♬ Documentary music for ambient piano(1447744) - MaxRecStudio






