La Puerta del Diablo | Leyenda
Puerta del Diablo descripción
Puerta del Diablo leyenda
El valenciano era viudo, pero tenia a Maria de la Paz, su hija, joven agraciada cuya inusitada belleza impresiono a los indígenas, quienes decían que tenia " los mismos ojitos y la misma carita que la virgencita de la iglesia de Panchimalco."
Criados y patrón se pusieron manos a la obra preparando la tierra para sembrar la codiciada semilla; fueron insuficientes los criados españoles y contrataron indígenas de Panchimalco, quienes con el trabajo confundían cantos y costumbres tantos los unos como los otros; llego a tener mucha fama esa planicie que fue conocida y se sigue conociendo como Los Planes de Renderos.
Los naranjos se cubrieron luego de de perfumadas flores y muy pronto el codiciado fruto maduro, haciendo un contraste fantástico el esmeralda del follaje con el oro de los frutos. Por todas partes se hacían preparativos para la festividad de la recolección de la naranja así como hacen con la uva en España.
Se preparaban festones, gallardetes de colores, el cura hizo desde el púlpito un precioso panegírico referente a la festividad; en la citada fecha comenzaron a a salir desfilando de Panchimalco y sus vecindades hileras de indígenas; las mujeres con sus trajes de múltiples colores y el pañuelo blanco en sus cabezas, Don Rosendo y su hija lucían sus mejores galas; el con pantalón ceñido a la cintura con una faja roja de seda y cubriendo su cabeza con con sombrero negro de anchas alas, ella con su vestido de maja, su peineton y su mantilla hacia la figura de una autentica española.
Llego la medianoche entre bebidas de chicha y chocolate, cuando al sonar de la primera campanada de la medianoche en la legendaria iglesia de Panchimalco, observaron camino arriba del cerro hacer su inesperada entrada a un misterioso personaje cuya cabalgadura era negra como la noche, al igual que su traje y sombrero; de los cascos de su corcel salían llamaradas rojas, azules y verdinaranjas; el ambiente se impregno con el olor a cacho quemado y azufre...el mismo demonio había bajado del cerro!!
El misterio se agitaba, el caballero desmonta su corcel y al tiempo que sonaba la primera campanada de las doce de la noche saluda a Maria de la Paz y desaparece por como por encanto...dicen que un fuerte viento sacudió los naranjales y se sintió un penetrante olor a cacho quemado y azufre!...Corrió la voz de que el mismo diablo había bajado de su cerro para asistir a la fiesta de la recolección de la naranja.
Después comenzó a correr de boca en boca que al caer la tarde y oscurecer la noche comenzaba a rondar Los Planes de Renderos el mismo demonio!! que bajaba del cerro El Cholul a platicar con la bella valenciana hija de Don Rosendo. Los rumores llegaron hasta el cura de Panchimalco quien ni lento ni perezoso llamo a Don Rosendo y sin decir nada a Maria de la Paz, salieron en procesión día jueves.
En la mañana del día viernes los indígenas de Panchimalco platicaron con los criados españoles e idearon un plan; sembrarían un tronco grande de conacaste al pie de la ventana y prepararon gruesas cadenas para amarrar con ellas al mismo demonio; efectivamente al sonar la primera campanada de las doce de la noche españoles e indios se agazaparon junto a la ventana de Maria de la Paz para atrapar al misterioso caballero; el cura levanto la mano para rociar agua bendita, pero el agua no le hizo nada! los criados e indígenas sujetaron al tronco al mismo diablo que en la pelea arrojaba a cuanto criado intentara sujetarle; en su lucha este logro escaparse y monto su corcel echando llamas de los cascos huyendo a toda velocidad rumbo al cerro el Cholul con tal mala suerte que se estrello con este partiendo la roca en dos!! con el impacto dejo un boquete y cayo en el abismo corcel y jinete. Cuentan que en esos momentos se produjo un fuerte terremoto y un tremendo temporal, los peñascos chocaron, los naranjos fueron sacudidos y tirados los frutos por el suelo, rodaron por la cuesta rocas que sepultaron todo el pueblo de Panchimalco.
Ademas cuentan que todas las tardes por el camino que lleva de Panchimalco a los Planes de Renderos caminaba rezando la valenciana Maria de la Paz, llegaba al templo y al salir se sentaba en el campanario derramando abundantes lagrimas que rodaban por las cuestas y poco a poco la tierra las consumía y las iba juntando en el fondo del lecho rocoso hasta formar un nacimiento de agua que en forma de cascada nace detrás del cementerio de Panchimalco... para los curiosos cabe destacar que esa cascada sigue ahí desde aquellos convulsos tiempos al igual que el mismo campanario sobreviviente real de aquel terremoto y temporal de la época y la fantasía de la leyenda; así estimados lectores narra la leyenda y concuerda con la realidad del temporal y terremoto de aquellas fechas, dando lugar a este bellisima historia de El Salvador Región Mágica.
Conclusión de la Leyenda
