Los Primeros 50 Años del Cine en El Salvador: De las Vistas Mudas a la Pantalla Sonora

Historia del Cine Nacional

Los Primeros 50 Años
del Cine en El Salvador

Una crónica exhaustiva de la historia cinematográfica salvadoreña desde las primeras "vistas" de 1898 hasta la época dorada de los años 50: pioneros italianos, documentales históricos, la llegada del sonido y el cine como herramienta de propaganda estatal.

CS

Investigación Histórica y Cultural

Lectura de 30 min • Patrimonio Audiovisual

Capítulo I: Las Primeras Vistas (1898-1901)

Las primeras películas salvadoreñas datan de finales del siglo XIX. En los últimos dos meses de 1899, llegó a San Salvador un ciudadano alemán al que los diarios llamaban "el Sr. Herbruger", con un aparato proyector pero también con cámara para filmar. Se estima que entre finales de 1900 y principios de 1901 se finalizaron las suficientes "vistas" locales para ser proyectadas. A estas películas cortas, entre uno y diez minutos, que se realizaban de hechos cotidianos, paisajes y eventos de trascendencia, se les llamó "vistas", siguiendo la moda iniciada por los hermanos Lumière en Francia en 1895.

El Estreno en el Teatro Nacional

El Sr. Herbruger estrenó en el Teatro Nacional (el de madera y adobe, anterior al actual inaugurado en 1917) los siguientes filmes el 11 de febrero de 1901:

  • Vistas de la salida de misa de la catedral
  • Clausura del congreso Jurídico
  • El hermoso parque Dueñas (hoy Libertad)
  • La Gran Vía (se refiere al famoso Paseo Independencia)
  • El casino salvadoreño

Durante las funciones del 11, 12, 13, 14 y 15 de febrero, no hubo mucho entusiasmo, por lo que se pusieron anuncios en puntos clave de la ciudad. Para las funciones del día 17 ya eran llenos totales. Al igual que se acostumbraba con los espectáculos de teatro, se dio una función a beneficio del Hospital General (Rosales).

Las funciones en el Nacional duraron todo febrero. El día 21 hubo sobreventa de boletos (100) y se ubicó a estos asistentes detrás del telón del teatro. Para el 7 de marzo, el Sr. Herbruger estaba en Santa Ana y se estrenarían las vistas: Palacio Municipal de Santa Ana y Lago de Coatepeque.

El Cine Mudo y la Música en Vivo

Con la finalidad de hacer más entretenidas las exhibiciones del cine mudo, se hacían acompañar de música de piano, tambores y violines en los teatros grandes de la capital. En el interior del país o en lugares de exhibición que no presentaban las condiciones adecuadas, se utilizaba marimba y guitarra. Así fue en las plazas de poblaciones que carecían de salas, en paredes blancas de casas grandes, muros de iglesias y espacios en que proyectaban los exhibidores ambulantes, muy populares hasta los años cincuenta. El público asistía llevando su propia silla o banco, convirtiendo cada proyección en un evento comunitario único.

Capítulo II: Los Pioneros Italianos

El auge del cine vino pronto. Los teatros empezaron a combinar funciones estrictamente de artes escénicas con películas ya de argumento llegadas de Europa y Estados Unidos, países que habían cimentado una industria a finales de 1905 con infraestructura, técnicos, productores, directores y estrellas. El cine salvadoreño continuaba su camino: se hacían documentales, anuncios publicitarios de negocios y del gobierno, y se filmaban los grandes eventos y "vistas" de paisajes.

Las migraciones europeas del siglo XIX y principios del XX marcaron a América Latina. Indudablemente, El Salvador se vio inmerso en ese fenómeno. Llegaron muchos pioneros del comercio, la agricultura, la industria, la tecnología y, por supuesto, de la cultura. Al cine le favoreció especialmente la llegada de los italianos, en particular Enzo Bianchi, Alfredo Massi y Virgilio Crisonino. Sin ellos no se puede hablar de la construcción de la cinematografía nacional de la etapa muda y de la primera sonora. Entusiastas, vehementes y trabajadores, los inmigrantes europeos y asiáticos ayudaron a edificar las nacionalidades republicanas en América Latina.

Alfredo Massi: El Cronista Visual

Alfredo Massi fue uno de los cineastas más prolíficos de la época. Entre 1930 y 1950 se realizaron más de doscientas películas nacionales, y Massi sobresalió sobre todos los demás. Trabajó intensamente, haciendo cine doméstico (pagado por familias) y de exhibición en los teatros, después cines. En 1935, Massi realizó con su compañía Lorotone, con la que hacía un noticiero quincenal (a veces mensual), el filme documental del cual conservamos excelentes copias: "Los XI Juegos Olímpicos Centroamericanos y del Caribe".

Aunque se filmaron más de 5 horas de película, al editarse quedó de 80 minutos. El filme muestra al San Salvador de entonces y el faraónico proyecto de construir el Estadio Olímpico Nacional (con pista para el atletismo y piscina para competencias) que se llamó Flor Blanca, por ubicarse en la Hacienda del mismo nombre que le daría también la denominación a la hermosa colonia residencial, hoy Patrimonio Cultural de la Nación.

Documental Histórico de 1935

Capítulo III: La Era Muda y los Documentales Nacionales

Entre 1905 y 1920, igual se siguieron realizando películas nacionales. Si bien las fuentes se quedan en su mayoría en las notas periodísticas, éstas nos informan del avance de la cinematografía salvadoreña. Algunos hitos documentados incluyen:

  • 1911: Inauguración del Monumento a la Independencia y los próceres del parque Dueñas (hoy Libertad)
  • 1914: Desfile de carrozas y quema de pólvora en el Campo de Marte
  • 15 de septiembre de 1916: El Sr. Valenti (otro fotógrafo italiano) filmó "La gran revista militar en el Campo de Marte" con motivo del aniversario de la independencia nacional (La Prensa Gráfica, 1916)
  • 30 de octubre de 1917: Estreno en el Teatro Principal del documental de largo metraje "Erupción del volcán de San Salvador". La película fue filmada por al menos tres camarógrafos durante los fatídicos hechos del terrible terremoto que asoló y destruyó casi totalmente a la capital, propiciando la nueva imagen urbana que conocemos hoy como centro histórico.

En 1923 se menciona al primer cineasta salvadoreño nacido acá: Don Francisco A. Fernández, quien realizó "La laguna de Coatepeque" y "La laguna de Alegría". Ese mismo año, Virgilio Crisonino inauguró su negocio de foto y cine. Al siguiente año ya dejaba constancia de su trabajo en documentales. Para 1927, Crisonino creó su compañía productora "Iris Films" y realizó un concurso para guionistas para escoger el "mejor argumento", ya que había decidido realizar la primera película salvadoreña de ficción. Se dio un premio de 500 colones para el primer lugar y de 300 colones para el segundo. Ganó el escritor José Llerena, un dramaturgo nacional muy prestigioso en la época.

Capítulo IV: La Llegada del Cine Sonoro (1930)

El 19 de marzo de 1930, en el Teatro Principal de San Salvador, se publicó otro gran suceso histórico: la primera exhibición de una película sonora. El Diario del Salvador hablaba de que "fue un total éxito el que hubo en la exhibición privada del cine sonoro efectuada antenoche. Discográfico; en vez de cine sonoro debería de llamarse el invento maravilloso, pues la impresión que prevalece no es la del cine, sino la de la Victrola." El programa lo constituyó un grupo de 6 "rollos", 3 de los cuales fueron de diferentes óperas, una revista de actualidades internacionales, la película "Reír llorando" basada en el famoso poema y un número de baile y canto.

En 1928, Crisonino filmó la llegada del famoso aviador Charles Lindbergh a Ilopango, el desfile en San Salvador y la entrega de la condecoración que el presidente Pío Romero Bosque le impuso en el salón Rojo del Palacio Nacional. En ese mismo año y como homenaje al mismo presidente, se exhibió en Casa Presidencial una película con "temas salvadoreños": Exposiciones, Actos en el Campo de Marte, Donación al Hospital Bloom (el fabuloso edificio de la calle Arce) y El magno evento de la visita a Cutuco del Presidente electo de Estados Unidos, Herbert Hoover.

"Para 1935, todas las películas que se realizaban en El Salvador, ya eran sonoras. Si bien los procesos de grabación eran rudimentarios, los laboratorios de cine nacional, al menos cuatro para la fecha, realizaban un trabajo extraordinario de banda sonora." — Héctor Ismael Sermeño

En 1933, el General Maximiliano Hernández Martínez propició que todas las salas del país tuvieran instalaciones para el cine sonoro. A partir de entonces el cine ya no fue el mismo. Para la fecha, el cine se había posesionado del gusto de los espectadores. El teatro seguía y sigue vivo, pero el cine, gracias a las grandes producciones de Hollywood y Europa, se había constituido ya en una de las formas de recreación y diversión de todo el planeta y por supuesto de los salvadoreños.

Capítulo V: La Época Dorada (1930-1950)

Entre 1930 y 1950 se realizaron más de doscientas películas nacionales. Alfredo Massi, Crisonino y varios salvadoreños más (Pinto, Salazar Ruiz, Orozco, Vicente Ortiz y otros) trabajaron intensamente, hicieron cine doméstico (pagado por familias) y de exhibición en los teatros, después cines. El trabajo de todos estos cineastas locales fue realmente titánico y muy prolífico: Massi llegó a filmar más de 200 trabajos; muchos de ellos películas de bodas, fiestas, bautizos o graduaciones; pero también documentales, noticiarios y eventos de trascendencia nacional como los llevados a cabo por gobernantes.

Así tenemos materiales de inauguraciones de grandes obras del Martinato: El Estadio Nacional (1935), El Parque Cuscatlán (1936), El Palacio de la Policía Nacional (1937), El Palacio de Comunicaciones Eléctricas (1936), Inauguración del edificio Dueñas (1948) y un largo etcétera. Durante su largo mandato, el General Martínez decidió construir una plaza para el santo patrono católico nacional: El Salvador del Mundo; lo ubicó en la hoy conocida por Plaza de las Américas y a partir de entonces (1942) el monumento es el símbolo de la ciudad y del país. En ese mismo año este hecho queda en la película en colores, de largo metraje, realizado por el salvadoreño Julio Menéndez, con motivo del magno Congreso Eucarístico que conmemoraba el primer centenario de la fundación de la Diócesis y posterior Arquidiócesis de San Salvador.

"El Salvador 1950": La Joya de la Corona

En 1950 se realizó una película en colores, revelada en laboratorios mexicanos, con un excelente acabado técnico; que se exhibió en Europa y Estados Unidos, se tituló: "El Salvador 1950". En ella, se promovía el progreso salvadoreño y sus avances sociales, económicos y culturales; también se exhibieron en escuelas, colegios y algunas alcaldías.

A este momento, el cine salvadoreño, había alcanzado mayoría de edad, habíamos hecho documentales, ficción, cine mudo y sonoro, en blanco y negro y en color. La historia nacional tenía ya extraordinarias fuentes, elementos que sirvieron para cimentar una de las identidades culturales nacionales y la integración a la nueva tecnología con la que los últimos 115 años, desde la cual se ha comunicado todo de una manera particular y excepcional.

Promoción Internacional

Capítulo VI: El Cine como Propaganda de Estado

Para 1950 todos los gobiernos se habían dado cuenta de la importancia del cine como recurso de propaganda, iniciando el fenómeno en 1930. En este momento alcanzaba ya un sentido de profesionalismo, que los diversos ministerios, además de Casa Presidencial, poseían responsables del área de comunicaciones, que incluían cineastas o los contrataban para hacer trabajos de cine de sus oficinas.

Durante los gobiernos del General Martínez (finalizado en 1944) y del General Salvador Castaneda Castro (golpe de Estado, 1948), se realizaron incontables películas de propaganda. Ambos jefes de estado tenían una particular fascinación por el cine y por verse a ellos mismos en las pantallas. La propaganda política nacional había llegado al cine en forma partidaria y con la fuerza que, a partir de entonces, ya no perdería en los medios electrónicos; en particular las campañas de candidatos a la Presidencia de la República.

El 19 de marzo de 1930, también se publica en el Diario del Salvador la primera exhibición de una película sonora. Pero ese mismo día, el periódico reportaba otro gran suceso: la exhibición de "La revista de actualidades salvadoreñas" del camarógrafo salvadoreño Juan Orozco. Se hicieron al menos 6 números entre 1929 y 1931. En la función del 19 de marzo de 1930, la película muestra el desfile de Presidenciables que irían a elecciones en ese año. El diario dice: "Hemos sido informados de que varios presidenciables han hecho compras de centenares de galerías (boletos de 3a. clase) y muchas lunetas bajas, a fin de obsequiárselas a sus partidarios, con el objeto de que vayan a verlos y a aplaudirlos cuando salgan en cinta esta noche."

Conclusión: El Legado del Cine Nacional

Como ya se ha afirmado, desde 1985, ya no se concibe el estudio de la historia de los pueblos y naciones sin el cine. En cinco minutos de película podemos apreciar un panorama bastante amplio de significantes, que pueden convertirse en representativos de la época en que se realizaron, al entenderse como significados. La importancia cultural del cine va más allá de ser documental histórico; también representa el espíritu de una época, que si bien se describe en textos, se refleja más profundamente en las imágenes en movimiento, mudas en sus inicios, sonoras posteriormente, lo que hace una conjunción semiótica única en su propuesta y utilización.

El lenguaje del cine es excepcional, único, grandilocuente. Es artístico en plástica y en literatura. Además constituye un resumen del accionar humano en tan poco tiempo, que a veces es difícil de captar en primera instancia. Pero la importancia histórica es innegable. Es por eso que se han escrito incontables ensayos y críticas sobre el cine nacional; ya que la constante ha sido negarlo.

"A El Salvador le cuesta reconocer su propia cultura. Prevalece el 'aquí no hay nada', 'aquí no han hecho nada', la ignorancia, pues. Y como la ignorancia es atrevida, un día se dice algo o se escribe, aunque sea un absurdo o, de plano una mentira, y muchos comienzan a repetirlo." — Héctor Ismael Sermeño

Los valores antropológicos, históricos, arqueológicos, sociológicos que refleja el cine, sea en costumbres, formas de vestir, comer, en la arquitectura, el urbanismo, protocolo de estado, interacción de los habitantes y su entorno de todo tipo, son innegables. El cine salvadoreño ha recorrido un largo camino que debe y tiene que ser valorado, no solo por especialistas, sino por todos los salvadoreños ya que corresponde a un conjunto de identidades nacionales y es un patrimonio cultural que al igual que el edificado, debe ser investigado, protegido y difundido.

La historia de la cultura es difícil en todo el mundo, en nuestro país está por investigarse, escribirse, analizarse, criticarse. Pero ya empezamos y no debemos detenernos, aunque nos topemos con mentirosos, negadores y/o destructores. El cine nacional existe, tiene una rica historia de más de 120 años, y su legado audiovisual es parte fundamental de nuestra identidad como pueblo.

Anexos: Cronología y Filmografía

Cronología del Cine en El Salvador (1898-1950)

Año Evento Significado Histórico
1898 Primera mención del cinematógrafo en el Diario del Salvador Llegada de la tecnología cinematográfica al país
1899-1901 Llegada del Sr. Herbruger y primeras "vistas" filmadas Primeras imágenes cinematográficas nacionales
1901 (11 feb) Estreno de "vistas" en el Teatro Nacional Primera exhibición pública de cine nacional
1917 (30 oct) Estreno de "Erupción del volcán de San Salvador" Primer documental de largo metraje nacional
1923 Virgilio Crisonino inaugura su negocio de foto y cine Consolidación de la industria cinematográfica local
1927 (1 sep) Estreno de "Águilas Civilizadas" de Virgilio Crisonino Primera película de ficción salvadoreña
1930 (19 mar) Primera exhibición de cine sonoro en el Teatro Principal Transición a la era del cine sonoro
1933 El General Martínez ordena equipar salas para cine sonoro Modernización de la infraestructura cinematográfica
1935 Alfredo Massi filma "Los XI Juegos Olímpicos" Documental histórico de gran valor patrimonial
1950 Producción de "El Salvador 1950" en color Primera película en color con proyección internacional

Filmografía Selecta de los Primeros 50 Años

Título Año Director Tipo Notas
Vistas de la salida de misa de la catedral 1901 Sr. Herbruger Documental Primera película exhibida en El Salvador
Erupción del volcán de San Salvador 1917 Varios camarógrafos Documental Sobre el terremoto que destruyó la capital
Águilas Civilizadas 1927 Virgilio Crisonino Ficción Primera película de ficción nacional
Llegada de Charles Lindbergh 1928 Virgilio Crisonino Documental Visita del aviador estadounidense
La revista de actualidades salvadoreñas 1929-1931 Juan Orozco Noticiero Incluyó desfile de presidenciables en 1930
Los XI Juegos Olímpicos Centroamericanos 1935 Alfredo Massi Documental Sobre los juegos en el Estadio Flor Blanca
Inauguración del Monumento al Divino Salvador 1942 Julio Menéndez Documental Para el Congreso Eucarístico
El Salvador 1950 1950 Anónimo Documental Exhibida en Europa y EE.UU.

Preguntas Frecuentes sobre el Cine en El Salvador

Respondiendo a las dudas más comunes sobre la historia cinematográfica nacional

Las primeras películas salvadoreñas fueron las llamadas "vistas", cortometrajes documentales de entre uno y diez minutos que mostraban hechos cotidianos, paisajes y eventos de trascendencia. Según registros periodísticos, el primer cineasta en filmar en el país fue un ciudadano alemán conocido como "el Sr. Herbruger", quien llegó a San Salvador a finales de 1899 con una cámara cinematográfica. Entre finales de 1900 y principios de 1901, finalizó suficiente material para su exhibición pública. El 11 de febrero de 1901, en el Teatro Nacional (el edificio anterior al actual), se estrenaron las primeras "vistas" locales: "Vistas de la salida de misa de la catedral", "Clausura del congreso Jurídico", "El hermoso parque Dueñas", "La Gran Vía" (Paseo Independencia) y "El casino salvadoreño". Estas proyecciones marcaron el nacimiento oficial del cine nacional.

Los pioneros más importantes del cine salvadoreño fueron principalmente inmigrantes italianos que llegaron al país a principios del siglo XX. Los tres nombres fundamentales son:

1. Virgilio Crisonino: Fundó la compañía productora "Iris Films" en 1927 y dirigió "Águilas Civilizadas" (1927), considerada la primera película de ficción salvadoreña. También filmó documentales históricos como la llegada de Charles Lindbergh en 1928.
2. Alfredo Massi: El cineasta más prolífico de la época dorada (1930-1950). Con su compañía Lorotone, realizó más de 200 trabajos, incluyendo el importante documental "Los XI Juegos Olímpicos Centroamericanos y del Caribe" (1935).
3. Enzo Bianchi: Otro pionero italiano fundamental en los inicios de la industria cinematográfica nacional.

También destacan cineastas nacionales como Francisco A. Fernández (quien filmó "La laguna de Coatepeque" y "La laguna de Alegría" en 1923), Juan Orozco (creador de "La revista de actualidades salvadoreñas") y Julio Menéndez (director del documental sobre la inauguración del Monumento al Divino Salvador en 1942).

"Águilas Civilizadas", dirigida por Virgilio Crisonino, es considerada la primera película de ficción salvadoreña. Se estrenó el 1 de septiembre de 1927 en los teatros Principal y Mundial de San Salvador, con actores aficionados y una presencia masiva de público que la convirtió en el primer gran éxito de taquilla de una película de ficción nacional. La Prensa Gráfica reseñó el 2 de septiembre: "La película nacional Águilas Civilizadas que hizo don Virgilio Crisonino, se exhibió ante un público que llenó los dos teatros: el Principal y el Mundial. El productor fue felicitado como fotógrafo y por haber superado los grandes obstáculos que se le presentaron". Para su realización, Crisonino organizó un concurso de guiones donde resultó ganador el prestigioso dramaturgo nacional José Llerena, quien recibió un premio de 500 colones por su trabajo. Esta película marcó un hito fundamental en la historia del cine salvadoreño, demostrando que era posible producir ficción cinematográfica en el país.

Durante la era muda (1898-1930), la experiencia cinematográfica en El Salvador era profundamente comunitaria y multisensorial. Las proyecciones se realizaban principalmente en teatros de la capital como el Nacional, el Principal y el Mundial, pero también en plazas públicas de pueblos del interior mediante exhibidores ambulantes. Para hacer más entretenidas las exhibiciones, las películas mudas se acompañaban siempre de música en vivo: en los teatros grandes de la capital se utilizaba piano, tambores y violines; en el interior del país o en lugares sin condiciones adecuadas, se empleaba marimba y guitarra. El público asistía llevando su propia silla o banco, especialmente en las proyecciones al aire libre en paredes blancas de casas grandes o muros de iglesias. Las funciones a menudo se combinaban con espectáculos de teatro u otros eventos culturales, y era común que se realizaran funciones benéficas para instituciones como el Hospital Rosales. Esta época sentó las bases de la cultura cinematográfica nacional, convirtiendo el cine en un espacio de encuentro social y cultural accesible para diversas clases sociales.

Los documentales de la época dorada del cine salvadoreño (1930-1950) tienen una importancia histórica incalculable, ya que constituyen fuentes primarias visuales de la historia nacional. Directores como Alfredo Massi y Virgilio Crisonino filmaron eventos trascendentales que de otra manera solo conoceríamos a través de textos o fotografías fijas. Algunos ejemplos fundamentales incluyen:

"Erupción del volcán de San Salvador" (1917): Documenta el terremoto que destruyó gran parte de la capital y propició la reconstrucción del centro histórico.
"Los XI Juegos Olímpicos Centroamericanos" (1935): Muestra la construcción del Estadio Nacional Flor Blanca y la vida cotidiana en San Salvador de la época, incluyendo la presencia del General Maximiliano Hernández Martínez.
Documentales de inauguraciones: Registros de obras emblemáticas como el Parque Cuscatlán (1936), el Palacio de la Policía Nacional (1937) y el edificio Dueñas (1948).
"El Salvador 1950": Película en color que promovía los avances sociales, económicos y culturales del país, exhibida internacionalmente.

Estos materiales no solo tienen valor histórico, sino también antropológico, sociológico y urbanístico, ya que capturan costumbres, formas de vestir, arquitectura, protocolo de estado y la interacción de los habitantes con su entorno. Son patrimonio cultural audiovisual que debe ser preservado, estudiado y difundido como parte fundamental de la identidad nacional.